martes, 16 de noviembre de 2010

#11 Garbanzos mercenarios a la masacre de la carne.

Una vez más perdón por haber tardado tanto en actualizar pero ahora sí: estoy a los mandos del aparato de nuevo, internet funcionando a pleno rendimiento y casi todo los apaños pendientes terminados. El mejor momento para disfrutar de unos deliciosos garbanzos a la nueva escuela pero con todo el sabor de siempre.
Uhm, espero que me hayáis echado de menos... los besos y los abrazos los dejamos para más tarde ^_~.

#11 Garbanzos mercenarios a la masacre de la carne.
Tiempo: 30-45 minútos.
Dificultad: 4/10
Autor: Si, este plato me lo adjudico, que estoy orgulloso de él.

Ingredientes (para 7-9 personas plato único):
-1,5 kg de garbanzos cocidos (podéis cocerlos vosotros como toda la vida o comprarlos ya cocidos en tarro, que salen bien buenos)
-Un puñado de patatas nuevas pequeñas (como 300 grs. o así)
-250 grs. de bacon bueno en tiras.
-Dos o tres chorizos frescos.
-Tres salchichas alemanas de las buenas, las del lidl que vienen en bolsas de un kilo a 4,95 salen estupendas. Si no tenéis Lidl a mano pillaos unas wieners que sean de calidad, aunque si son de las finas echad 6-8 en vez de tres.
-150cl. de aceite aromatizado casero (ahora os explico abajo)
-750 cl. (má o menos) de vino blanco de mesa.
-3 dientes de ajo.
-150-200 grs. de tomate tamizado o pulpa de tomate sin semillas.
-Un chorro de salsa barbacoa.
-Una cayena (o cuatro si os gusta el picante) 
-1 pastilla de doble caldo
-Sal y pimienta.

Y al lío.

1.- Aceite aromatizado.
 Es más simple que pegar un sello y da un resultado excelente:
-En un tarro que os sobre (si habéis pillado los garbanzos ya cocidos, por ejemplo, ahí tenéis un buen tarro para esto) echad unos cuantos dientes de ajo espachurrados o picaditos, albahaca fresca (7-8 hojas, si es de vuestra propia maceta, mejor), y perejil fresco, lo mismo, 7-8 tallos con sus hojas. Luego rellenad el tarro con aceite. Supuestamente lo suyo es usar el virgen extra de oliva, perto bueno... el de girasol se absorve mejor por el organismo y tiene un 30% menos de aporte calórico, vosotros mismos.
-Cerrad el tarro, dadle unos cuantos meneos para que se mezcle bien, esperad mínimo 24 horas y listos, ya tenéis vuestro aceite aromatizado en plan casero. Lo mejor es esperar unos días, pero con sólo 24 horas ya se nota el toque. Y claro, podéis hacerlo con lo que queráis: cayena, pimienta, cebolla, cilantro, cebollinos, ajotiernos... famos, que lo podéis flipar.

2.- Preparando el plato:
 -Pelad y cortad las patatas en rodajas como de un centímetro de grosor o en cachelos y caramerizadla en una olla grande con el aceite aromatizado a fuego medio mientras cortáis el ajo (laminado) y los embutidos. Removed de vez en cuando para que las patatas no se peguen.
-Cuando las patatas estén brillantitas (cinco-diez minutos, más o menos, lo que tardo en echarme un cigarrillo) le echáis el bacon y las salchichas cortada en tacos, removiendo bien para que no se pegue nada.
-En cuanto notéis que el bacon empieza a estar tostadito echad los grabanzos, los dientes de ajo laminados y el chorizo en tacos. Importante: si los garbanzos los habéis comprado cocidos tenéis que colarlos bien debajo del grifo con agua bien fría para que pierdan el olor a cerrado.
-Cuando veáis que el chorizo empieza a perder grasa y que la cocina adquiere un olor a "Dios mío, esto va a estar cojonudo" echamos la pastilla de doble caldo y la cayena pulverizada sin dejar de remover lentamente. Acto seguido vertemos el vino y dejamos que reduzca con el aceite. Este paso es muy importante: al mezclar el vino con el aceite y la grasa del bacon y el chorizo, éstos se unen formando una símili-beurre blanch, lo que hace que la grasa se absorva en menor cantidad, esté mil veces más buena y no se repita. Truquines, truquines...
-Removed un rato disfrutando del aroma y, para terminar, echad el tomate tamizado y un buen chorro de salsa barbacoa, luego probad y reducid de sal y piumienta. No os preocupéis en esta primera prueba si el caldo os parece oleoso, pues aún tiene que reducir el aceite con el vino y el tomate.
-Dejad a fuego lento unos quince o veinte minutos, retiradlo del fuego unos diez minutos antes de consumirlo y listos, un plato bien rico, calentico en este frío y para toda la familia.

Trucos:
-Si rayáis un poco de nuez moscada sobre el guiso adquirirá caracter y ese toque especial que sólo vosotros sabéis darle (este... ¿me he convertido ya en Jaqueline Kennedy?). Eso sí, no os paséis, con una pizca es más que suficiente. También podéis echarle pimentón ahumado, clavo, un toque de menta si os va lo exótico... sólo es cuestión de pensar y fiaros de vuestros gustos y vuestro olfato.
-Este es uno de esos platos que mejoran en la nevera: cuanto más tiempo pase, mejor está. Bueno, dos o tres días como mucho, claro.
-Ojo con las cayenas. Si vais a machacarla con los dedos lo mejor es que lo hagáis dentro de un papel de cocina y os lavéis las manos con agua abundante después. Va por experiencia, tíos, queuna vez haciendo unas gambas al ajillo se me olvidó que había machacado las cayenas a pelo, fui al cuarto baño y...
Bueno, no creo que haga falta que os haga un dibujo ¿no? *_*
-Si estáis a dieta bajad las cantidades de chorizo y aceite y echadle un poquitín de agua y algo vegetal. los champiñones, el brócoli, las setas y las coles de bruselas le van bastante. Por las salchichas no os preocupéis, que van cortitas de grasas.
-Servidlo con un par de hojas de albahaca fresca en el plato, que el perejil ya está muy visto.

Alternativa comehierba:
Sencillita: cambiad la carne por las verduras que he dicho arriba o echadle un buen pisto de calabaza o de berenjena. No olvidéis un buen puñado de pimentón y, si tenéis a mano, un pimientito choricero para darle aroma. El resultado no os decepcionará.

Y listos, ahora sí, toda una masacre tomatera a mano de unos garbanzos cabreados en vuestro plato. ¿Se puede pedir más? Fijo que sí, pero probadlo que seguro que os gusta.

jueves, 14 de octubre de 2010

#10 Huevos a la flamenca del confín de las islas de Terramar.

Vale, sí, un nombre muy friki ¿qué queréis? La mudanza sigue adelante y ya casi no me quedan ni neuronas para pensar. Eso sí, dejadme que añada...

Cosas que no molan de la mudanza.

-Encontrar un CD de Enya entre mis libros. Dios Santo! Hubo un tiempo en el que me gustó escuchar a doña "Aburro hasta a los comatosos". Para matarme.
-Que te llame el casero y te diga que en dos horas va a ir a echar un vistazo a la casa, esa casa que tienes echa una mierda por culpa de la mudanza y que aún no has tenido tiempo, no ya de limpiar, sino siquiera de adecentar minimamente (conste que al final fue muy majo).
-Descubrir que has metido por error el móvil en una de las cajas justo cuando acabas de apilarlas todas y te llaman del banco (esa merece el primer puesto). Ésta además se divide en sub-versiones: descubrir que has guardado el mando de la tele en una de las cajas y no recuerdas en cuál, el bolígrafo de la pen-tablet, las llaves, el rotulador con el que marcas las cajas... sep, debo ser medio gilipollas.
-Encontrar unos calzoncillos de niño con un dibujo de Shinchan en el cajón de tu mesilla de noche. Vale, vale, creo recordar que me los regalaron en una presentación de Atari; aún así, la primera impresión acojona: ¿Me habré vuelto uno de esos viejecitos simpáticos que van a los colegios con los bolsillos llenos de caramelos? Brrrr!

Y ahora que ya me he desahogado, vamos allá con la receta del día. Ésta va dedicada a Gloria, que me echa el cable y todavía me pide perdón encima. Es un plato sencillito, para cuando habéis limpiado la cocina y no queréis ensuciarla, ejem, ejem, o para esos momentos en los que váis pillados de tiempo pero os apetece comer en condiciones. Me temo que he desmontado el scanner, he guardado la cámara y la mesa de dibujo no es más que un palé lleno de cajas de cartón, así que esta vez no hay dibus, lo siento. Eu... editado: hacemos el dibu en pen-tablet, directly al ordenata y listos. Total...
Y ahora sí....


#10 Huevos a la flamenca del confín de las islas de Terramar.


Tiempo: 1 hora más o menos.
Dificultad: 3
Autor: Bueno, del libro es Úrsula K. Le Guin,
de la receta, supongo que mi madre en mayor medida.

Ingredientes (para 5-6 personas):
2 huevos de dragón (vale, si os da cosa o no podéis encontrar huevos de dragón en el mercado podéis usar huevos de basilisco o, siendo cutres, 6 huevos de gallina ^_~)
250 grs. de puré de tomate o tomate tamizado (es fácil encontrarlos en los supermercados, sólo tenéis que buscarlo)
2 latas de guisantes medianitas (500 grs. en total, para entendernos).
8 salchichas de carnicería.
6 chorizos de venado (si os cuesta encontrarlo podéis usar otro tipo de chorizo, pero eso sí, que sea carnoso y tenga poca grasa o se os fastidiará el plato)
Un vasito de vino blanco de mesa.
2 dientes de Ajo
1 cebolla mediana.
Orégano.
80 grs. de Grana padano (granapadanísimo jojojojojo) o Parmigiano regiano, a ser posible fresco y en taco, no rallado.
Sal y Pimienta.
Una hoja de laurel seco.
Mantequilla salada.
Aceite de oliva virgen extra 1º.

1.- Al lío:
-Precalentamos el horno a 180º.
-En un recipiente grande de barro apto para horno de esos de los de toda la vida pintamos el fondo y las paredes con mantequilla. Acto seguido echamos el ajo y la cebolla muy pero que muy picaditos, todo lo que podamos. Añadimos un poco de pimienta, un puñado de orégano, la mitad del vino blanco, la mitad del tomate y un pellizco de sal.
-Lo removemos un poco para que se mezcle.
-Cortamos las salchichas y el chorizo. Más o menos, para que os hagáis una idea, la salchicha podemos cortarla en tres o cuatro trozos, algo así como de 3-4 centímetros cada uno. El chorizo lo cortamos para que nos salgan unas ocho o diez rodajas de cada uno, de un centímetro, centímetro y medio como mucho.
-En la cazuela de barro echamos todas las salchichas cortadas y las empujamos para que cubran el fondo. Encima de éstas echamos la primera lata de guisantes y, sobre los guisantes, 5 chorizos cortados, guardando uno para luego.
-Cubrimos la mezcla con orégano, una piza de pimienta, la segunda lata de guisantes y un pellizco de sal.
-Vertemos el resto del tomate y el vino.
-Rallamos casi todo el queso (una dos terceras partes) sobre la mezcla. Aquí, si habéis seguido mi consejo, veréis la diferencia de aroma entre el queso en taco recién rallado y el sequerón queso rallado de sobre.

2.- Los huevos.
-Y ahora viene la parte importante: los huevos. Lo bonito es que queden sobre todo el plato, llamando la atención sobre su papel importante, pero es fácil que se sequen y se plastifiquen adquieriendo la mista textura que la cara de un action man. Os voy a dar un truco para que esto no pase:
-Sobre la mezcla rompemos los seis huevos de gallina uno a uno de la siguiente forma: primero lavamos bien la cáscara con abundante agua y papel de cocina. No dudéis en echarle un poco de amukina al paño o cualquier otro desinfectante limpiador apto para el consumo humano.
-Con una cuchara, hacemos un huequito en la mezcla de la cazuela y, con el huevo bien limpio, rompemos la cáscara con cuidado de que nos queden dos mitades limpias sin cascarillas sueltas pegadas. Vertemos yema y clara en el hueco e, importante, cubrimos la yema con la mitad de la cáscara del huevo, como si fuera un sombrerito. Así evitamos que se seque la yema y se plastifique.
-Repetimos la operación con los 5 huevos restantes (o con el otro huevo, el izquierdo, si habéis conseguido los de dragón).
-Con los huvos ya puestos en la mezcla y las yemas bien cubiertas por los sombreritos de cáscara, colocamos las últimas rodajas de chorizo sumergiéndolos en las claras y rociamos con un chorrito de aceite. para esta ocasión si os recomiendo un buen aceite de oliva virgen extra, a ser posible de gradación severa. Con el aceite vási a conseguir que la clara no se plastifique y al ser bueno, le váis a dar aroma extra al plato, aunque eso sí: que no se os vaya la mano.
-Finalmente rallamos el resto del queso con suidado de que no caiga sobre las cáscaras.

3.-¡Al horno!
-Pues eso es, cuando lo tengáis todo montado sólo tenéis que meterlo al horno ya calentiuto a 180º una media de 40-60 minutos y listos. Si os gusta con la clara cuajadita, con 40 min.- es suficiente. Si por el contrario lo preferís bien hecho, dejadlo cincuenta o incluso 55, con cuidado de vigilarlo para que no se queme la clara.
-Antes de servirlo acordáos de quitarle las cáscaras. Lo mejor es sujetar la cáscara con la llema de los dedos y separarla poco a poco con la ayuda de un cuchillo puntiagudo. Si aún no os ha salido el callo de amianto en la punta de los dedos podéis usar un papel de cocina húmedo.

Trucos:
-Si le ponéis unas patatas cotadas en rodajas al fondo o unos champiñones cortaditos podéis tener un estupendo plato completito. También le va bien el pimiento y el tomate natural, como siempre os digo, esta es la base, ahora os toca innovar.
-No os paséis con las raciones: este plato es CONTUNDENTE, uno de esos que piden siesta de postre.
-Si lo váis a poner de segundo plato precededlo de una ensalada fresca, una sopa ligerita o un poquito de pescado, no carguéis de grasas el organismo. Personalmente: con un poco de fruta es un menú más que suficiente.

Alternativa muerdecésoed, digo... comehierba.
Pues sí que la tiene, sí... cambiad el chorizo y las salchichas por un pisto bien rico, unas berenjenas cortadas en pedacitos con sus buenos pimientos, algo de calabacín, unas setillas... eso sí, acordáos de echarle un buen pellizco de pimentón ahumado o un pimiento choricero en tiras, que le dará mucho más aroma.

Y listos. Espero que os guste y disfrutéis con este platillo de poco curre. Yo voy a seguir con lo mío. Argh!

domingo, 10 de octubre de 2010

Un corto que se hizo grande: Azar, los dados de Dios

Hace muchos, muchos años, en un pueblo encantado llamado Poblete, un grupo de aguerridos celtíberos grabó un corto que, por azares del destino, dio en llamarse "No Smoking: Fumar puede matar". Con más ganas que medios técnicos, Juan Ignacio Sans y Tomás García Baringo dirigieron a un pequeño grupo de actores no profesionales (entre los que tuve la suerte de contarme) para narrar una historia un tanto dramática de disparos, fidelidad y, por suepuesto, tabaco.
Dos años después, el tandem Tomás-Juan Ignacio vuelve a reunirse para mostrarnos este corto que, por azares del destino, nunca mejor dicho, se ha terminado convirtiendo en largometraje: Azar, los dados de Dios.
Con una puesta en escena mucho más ambiciosa, unos medios técnicos muy superiores y, lo que es más importante, un equipo de actores profesionales para esta ocasión (del que, sorprendentemente, sigo formando parte) los guionistas nos proponen una historia trepidante que habla de los dolores del pasado, las bajas pasiones y la muerte, prometiendo sorprender con un final apoteósico.
En fin, que os invito a todos a su estreno a mediados de noviembre en las salas de cines de Las Vías en Ciudad Real. podréis disfrutar de una buena historia y tomaros unas copillas con el equipo y con ese calvo tan feo que aparece en la contraportada, el de la cara malo-malismo (recordadme que mate al fotógrafo). Ya os avisaré de hora y día. Mientras tanto, podéis echarle un ojo a la portada oficial.


Buen puente!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Cosas de Casa

Vale, prometí que os iría contando cómo iba toda esta mierda de la mudanza pero no quiero ser pesado, por eso no había escrito nada antes. Sea como sea llevo cuatro horas cargando cajas y necesito un descanso, así que voy a aprovechar para contaros un par de cosas que he descubierto gracias a esto de la mudanza (os recuerdo que para ver los dibus grandes sólo tenéis que pincharlos).

1º Cosa: Soy una lavadora.

Pues sí, tanto tiempo pensando que era una persona -bueno, más o menos- y me tienen que llegar los del seguro para demostrarme lo equivocado que estaba. Todo el malentendido se debe al formulario del seguro que rellené mientras Eva y yo firmábamos las escrituras de la casa. Al liqui porque la conversación no tiene desperdicio.

11 de la mañana. Montando cajas en Rda. Ctrava. Llaman al teléfono del seguro.

S-¿Buenas, es usted Rafael Antonio bla bla bla?
R-Sep
S-Le llamo del seguro. Estábamos comprobando los formularios y en sus datos hemos visto algo.. bueno... ¿Por casualidad no será usted una lavadora?
R-Ya. Según mi amigo soy un lavavajillas, aunque yo prefiero el término polvorón, por lo de polvo-rón, ya sabe.
S-........A...já. Es que ha puesto usted en datos personales que mide 46 centímetros y pesa 95 kilos.
R-Pero todo músculo, no crea.
S-Ya lo imaginaba. por lo que ha puesto en deporte: Boxeo. ¿Sabe usted que es una actividad de riesgo?
R-Bueno, es cuestión de perspectiva... Es actividad de riesgo, sí, pero para los demás.
S-........ Ejem, Pondremos ejercicio no peligroso.
R-Si es un capricho...
S-Y ahora en serio, ¿me puede decir su altura, por favor? La de verdad.
R-Vaaale, metro ochentaiuno más menos, pero hágame un favor: la próxima vez pongan altura en vez de talla, que con los nervios de soltar la millonada uno se confunde.
S-Lo tendremos en cuenta.


Cosas que pasan, supongo.

2º Cosa: la cantidad de cosas que puede llegar a atesorar
un calvo con barba a lo largo de los años.

Pues sí, acojonante. Mogollón de cahcarros de todo tipo que se pueden hasta catalogar por apartados:

Cosas que mola encontrar:
-Cartas de los viejos tiempos en Minami.
-cartas de viejos amigos.
-Dibus de los lectores.
-Escritos de eva de nuestros tiempos de instituto.
-Regalos perdidos.
-El contrato de edición del Manuscrito (Ay, las vueltas que da la vidaaa!).
-Fotos de Eva de chiquitita.
-Un zippo (pa la colección! Y van 37)
-Cuadernos de mi etapa de parvulitos (y ya hacía dibujillos en los márgenes, si de dónde no hay...).
-Tabaco, dinero y media botella de Jack Daniels (pa qué engañarnos...)
-Una botella vacía de Moët&Chandon con una rosa seca.
-Cartas de opilectores de alguien que ahora es una gran amiga (y van dos: las vueltas que da la vidaaa)
-Un diploma firmado por mazo de peña de la que la mitad hace años que ni veo (Y tres ¿lo cantamos a coro?)
-Arañas patilargas con ganas de cachondeito.
-Un pantalón diez tallas mayor de mi época de hombre-godzilla.
-Figuritas varias.
-Un maletín de acuarelas en perfecto estado y mazo de material de dibujo perdido.
-Una muñeca satánica tó chula.
-Mi primera editorial.
-Un shuriken (tiembla, sede de la SGAE, estoy armado y cabreado)
-Bolsas de aspiradora (sí, vale, no debería molar, pero es que son tan suaves...)
-Mil millones de cómics y dibujos que ya ni recordaba. Está chulo reírte de cosas que has hecho tú.
-¡¡Mis plumillas!!

Cosas que ni fú ni fá.
-El contrato del seguro de la primera casa.
-Cartas de lectores de los tiempos de Minami (ya, me refiero a las sosas)
-Fotos de peña cuyos nombres ni recuerdo.
-Una caja de puros aromáticos que me regalaron (huid de la peña que fuma aromático, o son góticos de boquilla, o son mEmos, no falla)
-Press discs por un tubo.
-Regalitos absurdos de las compañías de videojuegos (un autógrafo de fernando Alonso? Joder, soy calvo pero no soy el tío de la sexta. Total, lo que hace Alonso ya lo hacen los taxistas de Ciudad Real, sólo que sus coches son más lentos)
-Condones de Jagermaister (sin comentarios. Y sí, seguro que me fata alguna diéresis por ahí).
-Instrucciones de cosas informáticas y garantías de aparatos de hace mil años. (¿Por qué guardamos los libritos de instrucciones de las teles, los móviles y los dvds si sabemos que jamás vamos a leerlos?)
-Golosinas para gatos.
-Merchandise de regalo de esos que te meten en la bolsa en los salones del manga cuando compras una figurita (postales de star trek, llaveros cutrismos de naruto y pai-pais de Portal japón. Sin comentarios)
-Bolígrafos secos.

Cosas que NO molan:
-Cartas de los lectores de los tiempos de Minami (es que hay cada una...)
-Recuerdos de gente que ya no está.
-Pelusas gigantes y perfectamente estructuradas en grupos paramilitares cuyo fin es dominar la tierra empezando por tu cuarto de estar (Nota mental: he descubierto que son especialmente vulnerables a los mecheros bic y los botes de aerosol).
-Cartas que ibas a mandar y se te olvidó.
-Trozos de pared que caen porque sí.
-Cosas en las que te esforzaste un huevo y al final se quedaron a medias.
-Relatos y cómics que pensaste que eran brutales y que ahora vuelves a leer y ves que son una auténtica mierda (si encima son tuyos te da una bajona...).
-Pelos de gato (generalmente aliados con las pelusas gigantes para tomar el control del edificio)
-La tarjeta de memoria que buscaste durante siglos y terminaste comprando otra.
-Libros terribles similicopias de Crepúsculo que algún borracho malnacido hijo de mil coristas coreanas sordas pensó que te haría ilusión. (Eso sí: Son estupendos como armas arrojadizas contra botelloneros insaciables)
-Cartas de peloteo para quedar de guay.
-Folletos de propaganda electoral (viene a ser lo mismo que lo de arriba).
-Periódicos de mis tiempos en La Tribuna (mala, mala época).

Y finalmente están las cosas absurdas, esas que, por mucho que te devanes los sesos, eres incapaz de recordar de dónde salen, por qué las compraste, o en qué estaba pensando la persona que te lo regaló.
Por ejemplo:
-Un adoquín de la calle. (Eva se tropezó y se abrió la rodilla con el puñetero pedrusco. Ni corto ni perezoso fui a por él y me lo llevé a casa, para que aprendiera el muy mamón)
-Material de escritura china (Ni papa de dónde narices ha salido)
-Una camiseta naranja chillón de la ADAM con tres azulejos robados en los aseos del pabellón jerezano del IFECA. (sin comentarios)
-Una pitillera desconocida con dos gramos de grifa. (Ni papa de dónde narices ha salido. Si se la dejó alguien que avise, que me estoy comiendo mazo la bola con cómo narices ha aparecido eso entre las figuritas de la vitrina).
-Un collar de gato (????)
-Y la más absurda, extraña, incomprensible y acojonante de todas las cosas halladas: ¡¡Una botella de malibú!! Dios santo, cómo pille al que metió eso en casa se puede ir olvidando de saludarme por la calle.


Y eso es todo, gracias por dejarme desahogarme con vosotros.
Ale, a seguir currando...

martes, 5 de octubre de 2010

#9 Gusito sinergético del reverso tenebroso.

Pos ale, desde las nueve que llevo metiendo mi vida en cajas de cartón. Voy a tomarme un ratito de descanso. Aprovechando que hoy no tengo que hacer la comida, que ya la hice ayer, os paso la receta de este estupendo plato. Un guiso de los de toda la vida, con su carne, su clavo y su olorcito a cocina de abuela. Si no os apetece algo de esto con el fresquito que empieza a pretar es que no sois de esta tierra, men. Y como decía Voltaire: ¿Nuvelle cuisine? tontainas ha habido siempre.
Dejadme que me lavo las manos y nos ponemos manos a la obra con este peazo de

Guisito sinergético del reverso tenebroso

Tiempo: Puff... de dos horas mínimo pa alante.
Dificultad: poquita, poquita, vamos a ponerle un 4.

Ingredientes (para 6-8 personas o varios días)

-400 grs. de magro de cerdo en tacos.
-400 grs. de ternera para guisar.
-2 latas medianas de guisantes.
-Una pastilla de doble caldo starlux.
-Una zanahoria grande.
-Cebolla y ajo en polvo.
-Media botella de tinto de calidad. Un Rioja en condi o un cencibel mancheguito de categoría.
-100 grs. de mantequilla.
-Un chorro de vino blanco.
-Tomate frito.
-Laurel.
-Clavos (de los de especia, ¿eh?, no me seais brutos y uséis de carpintería...).
-Sal y pimienta.
-Puré de patatas (en la receta 8 ya os dije como hacerlo rapidíto y fácil, no vamos a repetirnos con eso).

Elaboración:

1. La carne.
-Lavamos bien la carne para que no afee el guiso con la espuma de las impurezas respetando el tocinillo que pueda traer, que le va a dar gracia al guiso.
-Mientras, ponemos una sartén al fuego con un puñado de mantequilla, nada de aceite, y la dejamos fundir.
-Una vez fundida, marcamos la carne de cerdo friéndola un poco hasta que coja color doradito por todos sus lados. Una vez marcado el primer lado, le echamos un puñado de sal, pimienta molida y cebolla en polvo.
-Cuando esté todo marcado sin llegar a cocinarlo del todo (recordad que la idea es sellar la carne para que no pierda jugo. Ya luego la cocinaremos en la olla) echamos un chorro de vino blanco para que pille el juguito que se haya quedao en la sartén. Lo dejamos burbujear unos segundos y volcamos todo el contenido de la sartén en una olla grande.
-Repetimos la operación hasta haber terminado con el cerdo, y hacemos lo mismo con la ternera, cambiando el vino blanco por un chorro de tinto.

2.- Los guisantes y la zanahoria.
-En la misma sartén echamos las dos latas de guisantes bien escurridos y la zanahoria peladita y cortada en rodajas o tacos, lo que prefiráis. En cuanto empiece a coger tono, echamos una pastilla de doble caldo starlux (sí, tiene que ser de marca, todavía no he encontrado ninguno que se le parezca ni remotamente) y un puñado de cebolla en polvo.
-En cuanto la pastilla de caldo se disuelva lo echamos en la olla junto a la carne.

3.- El guiso.
-Añadimos lo que nos quede de mantequilla a la olla si la carne tiene poca grasa. Si tiene mucha, mejor que cambiéis de carnicería. Luego echamos tres hojas de laurel (ojo, laurel seco, que el fresco se carga el guiso al ser tan fragante. Si sólo tenéis fresco, metedlo un rato al microndas envuelto en papel de cocina, limpiadlo bien en agua y echad una sola hoja).
-Añadimos tres o cuatro clavos y un chorro escaso de tomate frito. Como tres cucharadas grandes, ya que sólo es para darle un toquecillo ácido, pues el vino que vamos a usar es más bien prudente con el paladar.
-Y llega la hora del vino. En principio basta con la media botella, pero a veces sobra o hace falta más. El truco es que el vino cubra el contenido de la olla (la carne, los guisantes, etc.). Probadlo por si hubiera que rectificar de sal. A unas bravas podéis echarle otra pastilla de caldo, pero en principio no es necesario.
-Encedemos el fuego al mínimo y lo dejamos cocer tapado a fuego lentismo durante un mínimo de hora y media-dos horas. Lo mejor es que saquéis un trozo de carne antes de servir y veais si se rompe con la cuchara. Si es que no, dejadlo un poco más. Ahm, y una vez sacado del fuego dejadlo reposar unos minutos tapado, como si fuera una paella, pero con la tapa un poco inclinada en vez de con un paño.

4.- Presentación:
-Servir con un buen puré de patatas, una parrillada de verduras semi-cruditess o unas patatas al horno bien blanditas. También podéis ser originales y ponerlo junto a una buena tortilla de papas caseras, unos boniatos a las brasas o incluso un puré de castañas saladito; podéis servirlo bajo un techo de espárragos verdes a la leña, sobre una tosta de pan de pueblo bien caliente o rodeados de champiñones al horno con un toque de ibérico que le dé el punto de sal. Como suele decirse: El poder es vuestro.


Trucos:
-Tened en cuenta que la carne de ternera en esta situación tiene dos puntos de ternura: la clásica que se obtiene al hacerla a la parrilla o plancha; y la de guiso. La de guiso tiene varios estadíos: Primero se pone tierna sin romper las fibras musculares, luego se endurece muchísimo a raiz del calor, y a partir de la hora de cocción, comienza a soltarse dando una textura impresionante.
-Esta es la base de cualquier guiso. Podéis añadirle a la cocción nabo, apio, col, patatas cortadas en cachelos (tacos gordos, vamos), tomate natural, hinojo si os gusta el punto anisado... Vamos, que lo de aquí es solo el principio, ahora tenéis que improvisar. 
-Como todo buen guiso, cuanto más tiempo pasa, más bueno está, pero no os dejéis llevar por la emoción. En época de frío puede aguantar hasta cuatro días en la nevera, pero es mejor congelarlo por si las moscas.
-La salsa sobrante con los guisantes y las zanahorias podéis batirla y obtendréis una deliciosa crema o una estupenda salsa para bocadillos.

Alternativa comehierbas:
-Estoy seguro que hay alguna, pero me parece un sacrilegio buscar una alternativa vegetariana a este estupendo menú. Francamente, colegas abraza-árboles, con todo mi respeto hacia vuestra dieta, os estáis perdiendo algo muy grande.

Y eso es todo. Si ya vivís solitos, echadle un "try" a este plato, que de verdad que es de los buenos. Eso sí, acordaos de quitar el laurel al servirlo y estad al liqui de los clavos, que como mordáis uno se os va a ir el día a hacer gárgaras.
Ale, a seguir metiendo cosas en cajas, parezco Pocoyó. 

lunes, 4 de octubre de 2010

Habemus Casa.

Pues sí, eso parece, y más que parecerlo, lo es. Nueve meses ha tardado, más que un parto, pero ha sido bonito, más o menos. Seguramente más más que menos, y dudo que me equivoque.

Pero echemos la vista atrás, porque ha sido un año bonito, con salvamento de monje de piedra en el Sión incluído (dejemos el tema de cómo me salvó exactamente), concierto de Metallica en Madrid con bíblico final en plan Moisés, liderando a mi pueblo de heavys adolescentes ante el Bernabeu a las seis de la mañana; examen de oposiciones de Eva con final más que oportuno, oportunismo; noches de juerga increíbles, horas de cachondeo en el Inem con patry, Sylvia y Danny, salvamento de una pareja con el buenismo de Jaime cubriéndome las espaldas (siempre me ves en mis mejores momentos) Largas conversaciones por teléfono, escapadas a Madrid con la fiambrera, un mes de escasez de argentinos y alguna que otra promesa rota que, para qué mentirnos, no sorprendio a nadie.
¿Y qué decir del principio de año? Gritando desfasado ese Happy New Year a dos calles de Time Square, tratando de hacer beber whisky a una embarazada (joder, yo pensaba que "baby loop" significaba cara de cría), corriendo por las estaciones de Conie Island al más puro estilo the Warriors y disfrutando con Eva en Central park de uno de nuestros mejores viajes, que es decir mucho.
Un año estupendo, algo temprano para decir esto, que sólo estamos en octubre, pero el tema de la casa ha sido tan absorvente, tan complicado, tan jodido... que al tenerla ya en nuestras manos es como si se cerrara todo un ciclo vital y la cosa empezara de nuevo. Casi, casi, desde cero.
Atrás queda ese piso de dos habitaciones del que nos enamoramos, el dúplex cuyo dueño quiso jugárnosla a dos días de la venta (nada más bonito que decirle a alguien que coja la casa y se la... bueno, iba a tener problemas para sentarse en varios meses, eso fijo). Atrás queda la casa esa taaan legal que al final resultó tener cinco embargos, el diminuto chalet cuyos metros desaparecían y, cómo no, la casa de Paco, la que durante tres meses estuvo a punto de ser nuestra y al final, gracias a la nueva corrupción bancaria de este gobierno de charanga y pandereta, causó la depresión de sus vendedores.




Toda ha quedado atrás y ahora sólo nos queda mirar al frente, a nuestra nueva casa, nuestra madriguera, nuestra guarida. Un bicharraco de tres plantas que tardaremos décadas en pagar pero que se ha convertido desde ahora en nuestra niña mimada. Dadme tiempo a ouparme de sus jardines, a montar el saco y la batería,  a dejarla, en fin, a nuestro aire y en breve seréis tan bienvenidos a ella como siempre lo habéis sido a esta página.

¿Y qué más deciros?
Pues como siempre, gracias.
Gracias por vuestra amistad y apoyo a lo largo de este parto inmobiliario, gracias por vuestro cariño y paciencia cuando era incapaz de hablar de otra cosa que del precio del ladrillo o la crisis inmobiliaria.
Gracias, en fin, por ser tan buenos amigos.

Y mañana, sin más dilación, preparaos para una receta de las "wenas, wenas". "Guisito sinergético del reverso tenebroso", ale, para vosotros, fijo que os vais a chupar los dedos.

Ale, y ahora al tajo, que Eva se me va a trabajar.

domingo, 22 de agosto de 2010

Lost in "mudanzeishon"

Pos nada, al final no tuve tiempo ni de hacer una maldita actualización esta semana. Cayó banco, cayó papeleo, cayó casa y Callo Augusto Julio César, un figura.
Sea como sea, supongo que tengo que pediros perdón por haber tenido esto abandonaillo -perdón-, y prometeros que en cuanto tenga inet en la casa nueva la cosa mejorará mucho: Habrá actualizaciones diarias -o casi-, fotos en condi en esa pedazo cocina nueva con encimera de silextone, un poco más de humor gráfico y, por supuesto opiniones. También tenemos preparado un especial para octubre con estrellas invitadas... veréis, veréis, va a ser la leche.
Pero ahora hay que apretar el botón de pausa durante un par de semanitas. Gracias por haberme acompañado estas tres semanitas, por haberme hecho sentir que lo que escribo vale para algo. Gracias por hacer que el esfuerzo invertido en los dibujos merezca la pena; y gracias, por supuesto, por haber subido el contador de visitas, jajaja. 450 visitas sin metatags ni nada!! Cuando esto aparezca en buscadores no veas ^_~.
Y bueno... eso es todo, más o menos. Mañana Eva y yo nos vamos a Cádiz una semanita, a disfrutar de la familia, que también tenemos derecho. A descansar, a hundir los dedos en la arena de la playa, en los rizos de la cabecita dorada de Paula y en las fuentes de choquitos. Que sí, son choquitos y no chopitos, por mucho que la peña de interior se empeñe.
Ha llegado el momento de Descansar, en mayúsculas, alejado de cualquier teclado o cualquier cosa con forma de mesa de dibujo o de cocina; de utilizar los cepillos tan sólo para darle al gato en el culo; siete días completos disfrutando de la cercanía de los nuestros.
Porque luego...
¡Je!
Ya tenemos el visto bueno del banco, el sí rotundo del vendedor y la  casa en el punto de mira, a la espera de apretar un metafórico botón rojo con forma de notario y gritar "¡¡Fuego!!" o mejor dicho "¡Compra!" o algo así. La compra está cerrada ya a la primera semana de septiembre, así que en cuanto volvamos de Cádiz habrá llegado el momento de empacar lo que aún nos queda, visitar notarios, hacer regalitos, abusar de los amigos, tirar de la suegra (¡¡Gracias, mami-2!!) escaquearse de la pitufa local y desarrollar los biceps a golpe de caja de cartón... Y eso por no hablar de ir al seguro, a la luz, al agua, el gas, la inet...
Unos días divertidos que prometo plasmaros aquí con todo lujo de detalles, fotos humillantes incluídas, cuando ya estemos felizmente instalados y con red en casa.
Un futuro guay, ¿no?
Pues claro, y eso que aún no habéis visto la casa. ¿Qué cómo es...? Jaaajajaja ná, esta vez no voy a gafarla, pero sí puedo deciros una cosa... si digo casa y no piso es por algo ^___^yum. yum.
Así que va llegando el momento de despedirse, de deciros hasta luego, de daros un fuerte abrazo, de canturrear aquello de que aún no me he ido y tengo ya ganas de volver a veros. Bueno, me conocéis: a veces soy más ñoño que una lamparita de noche con la foto de Mickey Rooney.
Y va llegando también el momento de hablar de Patry y Danny, de los que por primera vez en casi cuatro años nos vamos a separar durante más de un mes, ya que al fin Danny se vuelve a casa a ver a la familia, aquí al lado, a Argentina, se dice pronto, y se lleva a la parienta para vacilar "de española guapa". No es pa menos. Tíos... ya sabéis lo que hay, así que paso de mariconadas: No os comáis la bola con lo de que os váis a perder la mudanza, pues vais a estar tan presentes en ella como lo habéis estado en todos los momentos importantes de estos últimos cuatro años. Disfrutad del viaje, vividlo a tope, pasadlo genial, aprovechad los abrazos de la familia del niño indio este  y comprad muchos caramelos de cereza. A la vuelta tendreis aquí vuestra casa.

Y, ahora sí, voy cerrando esto. Una vez más gracias por vuestro apoyo, a los que comentáis y a los que no, a los que preferís escribirme en privado o llamarme para decirme qué tal, a los que ni siquiera sabéis cómo terminastéis llegando aquí y a los que seguís entrando de vez en cuando sin saber muy bien por qué.
Sed felices estos días.
...
Y volved. La próxima vez que entre pasaré lista.
Un fuerte abrazo... me lo váis a permitir,

Rafa del Río
"Pasad, pasad, estáis, ahora más que nunca, en vuestra casa".

lunes, 16 de agosto de 2010

#8 Básicos: chuletitas con puré al vino.

Empezaron las vacaciones. Hoy está cayendo la del pulpo en la city, así que no sé si al final iremos a la feria o nos quedaremos por aquí tomando una copilla (oh, acabo de encontrar un tekila mejicano estupendo en Aldi... ¡¡Un Jalisco puro!! No veo la hora de probarlo bien frío). Sea como sea, en siete días nos vamos a Cádiz y luego, si Dios quiere, empezaremos con la mudanza, así que lo mismo dejo esto abandonaillo a finales de agosto principios de septiembre (hasta que contratemos el inet en la kely nueva). De todas formas no os preocupéis, avisaré con tiempo.


Mientras llega ese día, aprovechando que sigo aquí, os voy a pasar un básico muy resultón a partir del cual podéis crear mil y una recetas deliciosas: las chuletas al vino. Es útil para carnes y pescados, chuletas, filetes, salchichas, pechuga de pollo... y un largo etc. Sólo acordáos de cambiar el vino blanco por tinto cuando vayáis a trabajar con caza. Y el puré... bueno, ese siempre te saca de un apuro, y con este sistema queda de rechupete. Hacedme caso: parece una chorrada, ES una chorrada, pero váis a conseguir un resultado estupendo en poco tiempo, con mínimo esfuerzo y, lo que es importante, por tres duros.

Ale, y ya está el plato presentado, ya he utilizado un par de palabras horteras y sólo me queda dedicar este plato a Patri (Mei) que me ha mandado una foto de su interpretación de la receta número 7. Molan estas sorpresas al despertar.
¡¡Al lío!!

Chuletas de lomo al vino con puré de papas.



Complejidad: 4/10
Tiempo: 15 min.

Ingredientes:
-Chuletas de lomo de cerdo (o filetes, o chuletas de aguja... lo que queráis y en la cantidad que os guste).
-Ajo en polvo.
-Perejil fresco.
-Aceite de girasol (sí, de girasol. Antes de irme voy a tener que escribiros un par de cositas acerca del aceite de oliva, aunque no voy a hacer amigos precisamente).
-Sal.
-Pimienta negra.
-Vino blanco.

Para el puré.
-Copos de puré de patatas.
-Leche entera.
-Mantequilla con sal.
-Guisantes.
-Queso gouda.

Elaboración:
-Como veréis aquí no os he hablado de cantidades. Básicamente porque siempre me ha parecido una chorrada, cada uno sabe cuánto come y cómo le gusta comer. No obstante, para que hagáis vuestros cálculos, voy a explicaros la receta con ingredentes para una persona. ¿Ok? Pues al lío, que se hace tarde, sigue lloviendo, y tengo al Batman con cara de palo "metío" en la consola esperándome para darle de patadas en el coco al Jocker.

1.-Las chuletas:
-Ponemos una sartén al fuego fuerte y echamos un buen chorro de aceite de girasol. Es importante que sea de girasol porque mezcla mucho mejor con el vino blanco. Cuando el aceite esté caliente echamos un par de chuletas y esperamos a que se pongan doraditas por un lado.
-Una vez tostaditas por un lado les damos la vuelta y las espolvoreamos con un buen puñado de sal un buen pellizco de pimienta negra y el perejil (puede ser picado, pero mejor si es en hojas). Echamos también el ajo en polvo. Es importante que sea en polvo porque al tener el fuego fuerte el ajo crudo se quemaría. Y es importante tener el fuego fuerte para que el tocinillo de la carne quede churruscadito y delicioso. ¿Lo véis? Todo encaja.
-Cuando la otra parte de las chuletas esté doradita, bajamos el fuego al mínimo y echamos un buen chorro de vino blanco, como medio vasito, más o menos. Esperamos 50 segundos más o menos y volvemos a subir el fuego hasta dejarlo a fuego medio. Esto lo hacemos porque al echar el vino en la sartén ésta empieza a chisporrotear, y si tenemos el fuego alto puede salir ardiendo y prender fuego a la cocina (si alguna vez os pasa, ahogad el fuego con una tapa o un paño, no le echéis agua o la liáis). Váis a flipar con el aroma que va a salir de la sartén.
-Ahora es cuestión de gustos: Cuanto más tiempo dejéis el guisillo, más tierna saldrá la carne, pero el vino se irá evaporando y habrá que echarle más vino según desaparece. Podéis dejarlo cinco minutillos y, si véis que ya no huele a dulzón, añadirle un segundo chorro y sacarlo a los dos minutillos.
-Y listos, ya tenéis vuestras chuletas al vino. Ricas, ¿eh?


2.- El puré.
La verdad es que hacer puré con copos es una cutrada. Lo suyo es hervir las papas durante un buen rato y luego mezclarlas con la leche y la mantequilla. Sin embargo, si lo hacéis con cuidado el puré en copos os puede salir estupendo, sólo es cuestión de paciencia y mimo. Y lo tendréis listos en cinco minutos. Mola, ¿no? Pues al lío:
-Ponemos a calentar leche y un poco de agua en un cazo al fuego o un recipiente al microondas. Los fabricantes suelen aconsejar medio litro de agua y un cuarto de leche. Yo echo un buen chorro de leche entera, pasando de cantidades y un chorrillo de agua fría. Luego lo voy midiendo echando el puré poco a poco. De todas formas, si lo váis a hacer según el fabricante, echad siempre más leche que agua, y que sea leche entera, que sale mil veces mejor. Antes de poner la leche y el agua a calentar echadle un buen puñado de sal (pero un buen puñado, ¿eh?) y algunas especias. Vale ajo en polvo, un poco de pimentón ahumado, tomillo y romero, pimienta... lo importante es que le déis a la leche un punto especial, que sea diferente. probadlo con lo que más os guste.
-Calentamos la leche hasta que parezca que va a hervir, o cuatro minutos a pleno rendimiento en el microondas.
-Sacamos la leche del fuego y le echamos los copos muy poco a poco sin dejar de remover. Cuando esté espeso y los copos de arriba estén secos dejamos de echar. Seguimos removiendo hasta humedecerlos y le echamos una buena cucharada de mantequilla con sal y un puñado de tacos de queso gouda. uhm... ¿cómo cincuenta-sesenta grs.? Sí, más o menos eso. (Coño! Acaba de caer un trueno en la azotea). Con el queso y la mantequilla seguimos removiendo hasta que el puré se agarre a la cuchara y se despegue fácil del recipiente. Qudará una mezcla de textura esponjosa y compacta, muy parecida a la del puré tradicional.
-Entonces le echamos los guisantes y los mezclamos bien.
Y listos. Ya tenemos los dos platos echos. Parecen una chorada, son una chorrada, pero es la base de mil y una recetas mucho más complicadas. Y os van a sacar de muchos apuros, así que dadle caña al fuego.

Trucos:
-La salsita que queda de freir/cocer la carne es estupenda para arroces y pastas. Reservadla para utilizadla más adelante, pero no olvidéis echarle una buena cucharada al puré por encima cuando sirváis el plato.
-El puré de patatas es un aliado brutal para los días de frío. Si queréis tomar un puré bueno de verdad en un día de frío echadle algo más de queso (un poco de queso azul o de parmesano rallado, por ejemplo) añadid al final tacos de jamón serrano, cocido, chorizo carnoso o beicon y regadlo con una salsa de crema agria (nata fresca del mercadona) con cebollita en vinagre bien picadita y jugo de limón. Es una receta neoyorquina, y bien buena que está.
-Si utilizáis carne roja o de caza usad vino tinto en vez de vino blanco.

Alternativa Comehierba:
Cambiad la carne por un buen revuelto de setas. Una macedonia de setitas que lleve shiitake, rovellones, champiñones, trompetas de los muertos, hongos... Y en vez de vino tinto echadle un rosado espumoso... un lambrusco, por ejemplo.
Delicioso.


Y eso es todo. Dadle a la sartén con ritmo y no os empapéis demasiado bajo la lluvia. Nos vemos mañana por aquí.

viernes, 13 de agosto de 2010

#7 Revuelto de pasta con pollo sobre lecho de ensalada.

Bufff... ya empezamos con los nombres chorras. En fin, en algún momento tenía que pasar.
Lo primero, perdón por haber estado desaparecido dos días. Esta semana Eva y yo hemos estado liados con los bancos (sí, queremos mudarnos pero no haremos nada oficial hasta que tengamos la llave de la casa, que ya van tres o cuatro veces que decimos que compramos y al final el negocio nos sale rana) además, el miércoles quería escribir una carta que había prometido (terminarla más bien) y ayer tocó piscina... Por no hablar de esa pedazo de demo de Mafia II... ¡¡Qué juegazo, Dios!!
En fin, que hice un mazo de ensaladilla para tres días y he estado liado, pero ya he vuelto (tará!). Y para esta ocasión os traigo un plato raro, raro. Lo que Terry Prattchet llama recetas de borrachos, una de esas recetas que nacen cuando no tienes nada en la nevera que conjugue de la forma tradicional, y entonces te pones a mezclar, a experimentar...
Y lo flipas con el resultado.

Revuelto de pasta con pollo sobre ensalada fresquita.

Complejidad:  5/10
Tiempo: 15-20 min.

Ingredientes (para dos personas)

2-4 huevos, según queráis uno o dos por persona.
4 pinchitos de pollo (o 250 grs. de carne de pinchito)
2 raciones de espagueti (ya, ¿qué cuánto es una ración? Pues vosotros sabréis cuanto os gusta zampar. Yo para este plato suelo echar bastante y luego, lo que sobra, lo ceno con tomate frito, orégano, parmesano rayado y vino blanco)
3 dientes de ajo.
Un ramillete de perejil
Aceite de oliva suave (0,4º)
1/2 vasito de vino blanco.
Ensalada de hojas (lechuga, radiccio, escarola, espinacas, rúcula, canónigos, mostaza roja... elegid los que más os gusten)
Un puñado de tomatitos cherrys.

Elaboración:
1.- Preparando los ingredientes.
-Ponemos a cocer la pasta según las instrucciones del fabricante (ya sabéis, mazo de agua fría hasta que hierva, luego un puñado de sal y echamos la pasta el tiempo que nos indique el fabricante, un poquito menos si nos gusta la pasta dura y más si nos gusta blanducha. Tiene menos complicación que el mecanismo de un libro). Para esta receta es mejor que la pasta quede un poquito dura, pues después le vamos a dar otro golpe de calor, así que dejadla un minuto o dos menos de lo que indique el recipiente y luego coladlo en agua fría para que se corte la cocción.
-Mientras cuece la pasta, echamos los pinchitos de pollo en la plancha. Podéis usar carne de pinchito de pollo o de cerdo, pero le queda mejor la de pollo por el vino blanco. Además, si usáis los pinchitos que venden ya hechos (2.75 una bandejita de cuatro en el Merca), le añadís el puntito del pimiento y el tocino que ya traen. No obstante, como queráis. Oh, por cierto, no hagáis demasiado el pollo o se quedará sequerón: hacedlo lo justo para que quede doradito y jugoso.
-Picamos el ajo y el perejil y preparamos la ensalada de hojas. Una vez más, las venden hechas, así que cómo queráis.

2.- El revuelto.
-Cuando quede poco tiempo para que la pasta se cueza echamos en una sartén a fuego medio un chorro de acite de oliva (no seáis chorras y pilléis un aceite bueno, que eso es como usar Johnny Walker etiqueta azul para hacer cubatas. Con un aceite decente suavecito váis de sobra. Y si sólo tenéis aceite de girasol también vale, no os creáis todas las chorradas que dicen en la tele de que hay que usar siempre puro arbequina de alta gradación que eso es sólo para llevarse una pasta de las cooperativas aceiteras) Y cuando el aceite esté caliente echamos el ajito para que poche y una pizca de sal, que como ya sabemos, ayuda al fuego en la cocina.
-Con el ajo ya pochadito, añadimos el perejil picado y casi acto seguido, la pasta ya colada. Lo normal es que salte un poco el aceite por aquello de echarle algo mojado, así que por Dios, ponéos la camiseta y no cocinéis en gayumbos (sí, por experiencia). Venden una cosa llamada delantal que es bastante útil, y los hay que son hasta dignos y todo (ye, gracias por los delantales, familia ^__^).
-Ya tenemos la pasta, el ajo y el perejil en el fuego. Le damos unas cuantas vueltas para que la pasta se empape bien de ese rico aceite que tiene todo el aje del perejil y el ajito, y con el fuego aún en el medio, le cascamos dos o cuatro huevos en los bordes.
-Esperamos hasta que los huevos cuajen, moviendo suavemente la yema con una cuchara de madera para que no se pegue a la sarten CON CUIDADO DE NO ROMPERLA. Es difícil pero no imposible. Como decía, cuando los huevos cuajen (la yema se ve más durita y la clara se pone blanca, de ahí su nombre) echamos el medio vasito de vino blanco y dejamos que cueza un rato, disfrutando del aroma que sale de la sartén.
-Removemos un poco para que la pasta no se pegue al fondo y no se queme, dejando que el vino reduzca. Es interesante probar la salsa que forma el vino y el aceite, por si hubiera que añadirle un poco de sal. ¿Qué quema? Pues sopla la cuchara, hombre.
-Cuando el vino haya reducido y estemos contentos con el resultado, apagamos el fuego y retiramos la sartén del fogón (o la vitro)

3.-Montando el plato.
-En un plato grande ponemos un buen puñado de la ensalada sin aliñar por todo el fondo.
-Nos vamos a la sartén y cogemos pasta y clara sin tocar la yema. Es difícil, porque la clara se ha pegado a la pasta y hace un poco complicado servir, pero una vez más, con unas pinzas, paciencia y ayuda divina, todo es posible. Y el resultado merece la pena. Ponemos la pasta y la clara sobre la ensalada, y regamos con un poco del juguito de la sartén ayudándonos de una cuchara, claro.
-Luego echamos encima el pollo (quitándolo del palito si utilizamos los pinchitos ya hechos, y acompañándolo de los pimientitos, la cebolita y el tocinito que suele llevar. ¿todo chiquititio? Claro, es que está cortadito. Y a mí me está poseyendo Ned Flanders. En fin...)
-Ya tenemos la ensalada y la pasta con huevo regada del jugo de la cocción y cubierta por el pollo. Sólo nos falta echarles unos tomatitos cherry por encima, adornar con un par de hojas de la ensalada, añadir la yema o las yemas a un lado del plato y regar una vez más con el jugo de la sartén y listos.

Un plato rico de verdad, a caballo entre un revuelto de gulas (surimi) una pasta con almejas y un arroz con pollo. Puede que sea un poco basto, pero es eficiente, aromático y delicioso. Además, no sólo aporta un buen puñado de energía para llevar adelante la tarde, sino que es sano y tiene un contenido graso limitado, especialmente si os saltáis el tocino de los pinchitos.
De verdad, probadlo. Si este no os gusta me corto las orejas y las uso de empanadillas.

Trucos:
-Una vez servido el plato podéis echarle encima un poco de perejil seco muy picado. Le daréis color y aroma. Pero si queréis darle el diez sobre diez echadle un chorrito de vinagre de arroz o una pizca de pimentón ahumado.
-Por ahí escuché que si le echabas un poco de queso curado al agua de cocción la pasta coge sabor y aroma... Pues bien, no os lo creáis. El agua de cocción coge el sabor del almidón de la pasta, y ya puedes echarle una trufa blanca y medio kilo de caviar que no vale absolutamente de nada. La sal, de hecho, sólo se echa para ayudar a la cocción.
-Y ya que estamos con las cosas que no debéis hacer ni se os ocurra adornar el plato con un chorreón de aceite de oliva extra virgen. Qué manía con hacer que los platos se repitan, por Dios, con lo poquito que cuesta comer sano.

Alternativa Comehierba:
-Depende del grado de vegetarianismo. Si no tenéis problemas con comer huevos, podéis cambiar el pollo por unos champiñones, unas setas o unos espárragos verdes frescos. Si no queréis comer huevo por algún extraño afán masoquista siempre podéis echarle nata o crema agria, el mejor invento del mundo. Si tampoco os va el tema de la leche y las grasas animales, hay un excelente pasto por aquí cerca ^_^.


Y eso es todo. Un día más, otra receta. Y esta es buena, barata, y permite mil variantes. Probadla y ya me contaréis.

martes, 10 de agosto de 2010

#6 Básicos: ensaladilla rusa súper-rápida.

Hace Calor, Calor de Verdad, masivo y en mayúsculas. ¿Qué mejor momento para hacer un plato fresquito, que nos aguante bien en la nevera y que nos de tiempo mañana para disfrutar de la demo del videojuego Mafia II, que estará disponible para su descarga en PC, PS3 y Xbox360? Pues sí, sigo siendo un maldito enganchado de los videojuegos, pero para que no me miréis mal aquí os traigo la receta de un clásico básico en todas las neveras españolas cuando el calor pega fuerte: la ensaladilla rusa.
Más sencilla no la vais a encontrar, y si le tenéis tirria a la mayonesa... Pues lo siento, Johnny, son solo negocios.

Ensaladilla Rusa velocidad-luz.


Complejidad:  2/10
Tiempo: 10 min.

Ingredientes (para varios días):
5 cucharadas grandes de mayonesa Musa (sí, tiene que ser de esa marca o bien de otra con un buen chorro de vinagre de jerez).
1-2 huevos por persona.
2-3 tarros grandes de macedonia de verdura (ya sabéis, esas que traen patata cocida, judías verdes redonditas, guisantes y zanahorias)
1 lata grande de aceitunas sin hueso.
2-3 latitas de atún en su jugo. Nada de aceite, ni aunque sea de oliva.
10 palitos de cangrejo de los congelados de toda la vida. No uséis tipo krissia que se desmenuzan en laminilla.
100 grs. de jamón cocido.
200 gramos -por decir una cantidad- de queso fresco. (Que sea queso con textura de queso, no esos flanes de plástico que venden).

Preparación:

Más sencilla imposible:
-Ponemos agua a hervir y cocemos los huevos. Por si alguien no sabe aún cómo se hace, no hay más que poner el agua a hervir y hacer un pequeño orificio en la parte superior de la cáscara de los huevos con la ayuda de un cuchillo de carne con punta (hacedlo con cuidado: No se trata de apuñalar salvajemente al huevo, sino de darle un punterazo rápido y suave). Cuando el agua hierva (suelte burbujitas) echamos un buen puñado de sal marina e introducimos los huevos con la ayuda de un cucharón, con cuidado de que no se nos rompan. El tiempo es lo más delicado: si os gustan cuajados, es decir, que la yema esté un poco húmeda, dejadlo ocho minutos. Si los preferís muy hechos, dejadlos doce. Recordad que cuanto más hechos estén, mejor se pelan. Una vez cocidos los huevos los remojamos en agua fría para que pierdan temperatura y dejen de cocer. Acto seguido los metemos en la nevera.
-En un chino o colador grande echamos el contenido de los botes de macedonia vegetal, las aceitunas y el atún. Lo remojamos todo bien para que pierda el sabor de los conservantes del tarro y esperamos a que deje de gotear. Esto es importante si no queréis que se "enguachisne" la mayonesa y se corte.
-Cortamos el queso fresco en dados. También se puede usar queso feta o queso de cordón rumano. Lo importante es que aporte una nueva textura a la mezcla y no tenga un sabor demasiado fuerte o se peleará con el de la mayonesa dejando un regusto raro.
-Cuando las verduras, el atún y las aceitunas estén bien secas las echamos en un recipiente grande y lo mezclamos todo bien con el jamón cocido, el queso y la mayonesa. Luego lo metemos en la nevera y lo dejamos unas cuatro horas para que se enfríe bien. Es importante que el plato se sirva muy frío, así que acordáos de hacerlo con bastante tiempo de antelación.
-Al servir echamos una buena cantidad en un plato hondo y le picamos dos o tres palitos de cangrejo por encima para que le de color y sabor. Añadimos el huevo duro cortado en cuatro gajos y rayamos un poco de yema cocida por enima.

Y listos. Como ya os dije, más fácil imposible. Es un estupendo plato único, y como guarnición de cualquier carne a la plancha cumple perfectamente. También podéis usarlo con minitostas en frío o incluso con picatostes, y por supuesto que podéis añadirle espárragos escurridos, manzana o aguacate. Lo importante es que le déis vuestro toque personal.

Trucos:
-Si antes de echar la mayonesa la mecláis con un yoghurt natural cremoso sin azúcar ganareis en frescura y aroma.
-Dejad que se sequen bien los ingredientes, usad una mayonesa fuerte, no utilicéis palitos de surimi frescos y dadle tiempo a la receta para que se enfríe en la nevera. Con eso vamos listos.

Alternativa comehierba:
Pues aunque parezca raro no es tan fácil. Se le puede quitar el surimi, el jamón, el atún, el huevo y cambiar la mayonesa por una salsa de yoghur o un satsiki, aunque por supuesto no es lo mismo ni de lejos. De todas formas si eres vegetariano ya estarás acostumbrado a que tus comidas sean casi tan divertidas como un accidente de tráfico en cadena, así que no se pierde demasiado ^_~.

Y eso es todo, espero que lo disfrutéis y  la hagáis vuestra probando diferentes ingredientes. Cocinad y disfrutad, y no paséis demasiado calor.

lunes, 9 de agosto de 2010

#5 Milhojas petadita de gambas rollito oriental




El sábado fue un día estupendo: Eva me despertó (a las dos de la tarde) llevándome un delicioso revuelto de huevos con pimientos verdes de huerto a la cama, vimos unas pelis bastante chulas y, para colmo, terminamos a las ocho de la mañana bebiendo Ferné y Tequila sunrise bajo la lluvia en pleno apagón eléctrico con Danny Patry y Silvia (gracias por el apoyo a todos ^__^) ¿se puede pedir más? Pues sí, crear un plato nuevo y que encima esté bueno.
Y como el experimento fue un éxito, ahí os paso la receta ^_~

Milhojas petadilla de gambas rollito oriental

Complejidad: 5/10
Tiempo: 40-50 min.

Ingredientes:
Un poquito de mantequilla
300 grs. de queso de untar tipo Philadelphia.
2 placas de hojaldre de la marca que prefiráis.
500 grs. de gambas peladas mínimo. (Si os gusta con más gambas, echadle más).
9 palitos de cangrejo (surimi, vaya).
1 zanahoria.
2 dientes de ajo
1/2 cebolla mediana.
2-3 tomates de ensalada.
Brotes de soja en conserva (con un tarro pequeño va de sobra)
Vinagre de arroz (de venta en cualquier tienda de alimentación de chinos).
Vino blanco.
Salsa mayonesa de envase tipo ketchup.
Salsa barbacoa.
Una gota de aceite.
Sal.

Preparación:

1.-Hojaldre inferior.
-Precalentamos el horno a 180 (seguid las instrucciones del fabricante de las placas de hojaldre que compréis)
-Untamos una bandeja de horno con mantequilla, cubrimos el fondo y parte de las paredes con una de las placas de hojaldre y la introducimos en el horno precalentado. Esperad a que se dore un poquito, unos quince minutos suelen ser suficiente.
-No olvidéis pinchar la masa con un tenedor antes de meterla al horno para que no suba demasiado.
-Mientras se calienta, os ponéis con el relleno:

2.-El relleno.
-Picamos la media cebolla, laminamos los dientes de ajo y cortamos la zanahoria en juliana y el tomate en dados gruesos (Truco: para cortar el tomate usad un cuchillo de sierra y no apretéis, si no os saldrá todo el jugo disparado).
-En una sartén echamos una gota de aceite y comenzamos a calentar a fuego lento.
-Echamos en la sartén las zanaorias cortadas en juliana y la cebolla muy picadita (El tomate NO lo echamos, tiene que quedar fresco). Añadimos un poco de sal para ayudar al fuego y dejamos pochando (a fuego lento).
-Cuando la cebolla transparentee un poco (¿Existe esa palabra?), echamos las gambas y le damos un par de vueltas para que cojan color y suelten todo el juguito del agua de mar. Probamos y echamos un poquito de sal. A continuación vertemos el vino (medio vasito, más o menos) y un chorro más que generoso de vinagre de arroz. El vinagre de arroz tiene un sabor muy oriental, como a sushi, ya que es lo que se utiliza para el arroz en ese plato japonés. Es aromático y delicioso, y no es tan fuerte como el vinagre español, así que no os cortéis. Echamos los brotes de soja.
-Cocemos unos dos minutos y retiramos del fuego.

3.-Montando la empanada.
-Sacamos la bandeja del horno con el primer piso de nuestro hojaldre bien doradito.
-Con cuidado de no quemarnos (sí, ya, pero por si las moscas), ponemos una buena capa de queso tipo Philadelphia encima del hojaldre (si os dá mucho problema verterlo y dadle vueltas con una cuchara grande apretando un poco. Es cuestión de práctica).  Digo tipo Philadelphia porque no hace falta que sea de los caros. Yo utilizo el de marca blanca de Ahorra Más, el Alipende, que está mil veces mejor y más barato que el Philadelphia (excepto para la tarta de queso estilo New York. Uhm... En cuanto tenga la tarde libre os pongo esa receta). También podéis usar otras marcas, claro, en vuestras manos está.
-Una vez extendido homogéneamente el queso crema sobre la capa inferior del hojaldre lo cubrimos con los dados de tomate que cortamos al principio. Tratad que quede bien cubierto. Si os hace fata, cortad otro tomate.
-Encima del tomate echamos las gambas, las cebollas, los brotes de soja, los ajos y las zanahorias que cocimos en vino y vinagre previamente. Colad el caldo y reservarlo para un arrocito o un risoto. No pasa nada porque caigan unas gotas al relleno, pero si os pasáis el hojaldre saldrá "enguachisnao", así que eso: mejor coladlo por si las moscas.
-Sobre las gambas echamos los palitos de cangrejo cortados en taquitos. Aquí si tengo que pijear un poco. Mejor usad los Pescanova, pero no los de congelador, sino los de la nevera, en plan frescos, que son tipo Krissia. También podéis usar krissia, claro, eso es demasiada pasta para mí pero si tenéis bolsillo para eso, me alegro por vosotros ^__^.
-Sobre todo lo que ya hemos metido en la bandeja del horno echamos un pellizquito de sal, molemos unos buenos granos de pimientas negra y verde, y regamos muy generosamente con vinagre de arroz.
-Finalmente llega el punto clave de este plato. Sé que parece cutre, pero veréis como es importante: Oled la bandeja de horno. Huele bien, ¿verdad? Pues ahora echadle unos buenos chorros de mayonesa por encima, un zigzag de ida y vuelta que cubra bien los ingredientes con una capa fina, de unos dos milímetros como mucho, nada de pegotes. Una vez hecho esto le echáis como un chorrito de salsa barbacoa finito cada cuatro cinco centímetros de un lado a otro. ¿Parece una catetada? Ok, oled de nuevo la bandeja. Flipante, ¿eh? El ahumado de la barbacoa se une al marino de las gambas, al rollito oriental de la soja con el vino blanco y al puntito exótico del vinagre de arroz, dando un aroma impresionante. Pues ale, alejad la napia que hay que terminar.
-Cubrimos toda la mezcla con la segunda placa de hojaldre, metiéndola por los bordes para que quede sellado y bonito; una vez más: no os queméis. Luego agujereamos bien el hojaldre con un tenedor y lo pintamos con mantequilla, para eso, dejad la mantequilla a temperatura ambiente una media hora u hora y media, según la temperatura del día, claro.
-Y listos, metemos la bandeja una vez más al horno hasta que esté doradito y crujiente, de unos 20 a 25 minutos, según horno y fabricante.

Trucos:
-Caliente está buena, pero con el calor que hace ahora merece la pena tomarla fría, que está incluso mejor. Envolvedla bien en papel film al meterla en la nevera para que no se seque, o incluso en papel de cocina, así os será más fácil desenvolverla.
-La temperatura del fuego en la sartén: nunca debe estar demasiado alto. Recordad: Si hay varios tipos de fuego es por algo.
-Para comer fuera puede ser un poquito aparatosa. Si tenéis pensado llevarosla a conocer mundo envasadla en unas buenas fiambrerillas (no, no voy a decir tupper)

Alternativa Comehierba:
-Empanadas hay muchas y de muchos tipos, pero esta tiene difícil la alternativa vegetariana. Siempre podéis probarla con calabacín en dados y setas shiitake o champiñones en vez de gambas, pero no va a ser lo mismo. Prometo poner la receta de la empanada de pisto más adelante.

A disfrutar:
-Pues eso mismo, una buena botella de vino blanco o un mostito bien dulce son el contrapunto perfecto de este plato. Espero que lo disfrutéis ^_^

viernes, 6 de agosto de 2010

#4 "Bolli-tostas" de gambitas al ajillo.

Volvemos a las recetas fáciles, sencillitas y rápidas de hacer (Danny, ya sabes lo que vas a cenar esta noche, tira pa kely después del curro): Unas sencillas tostas un poquito diferente que sirven tanto como aperitivo en caso de tener invitados como de cena ligerita y satisfactoria.
Va dedicada a Shei, que se me va mañana al pueblo de vacaciones. Niña... que tengas buen viaje y todo eso. Ya voy comprando el billete pa madrid pa cuando vuelvas ^_~.
Y después de este ataque de adolescente con coletas facebookera, me pongo el gorro de chef y al lío.

Bollitostas de Gambitas al ajillo



Complejidad: 2/10
Tiempo: 10 minutos
Autor: Eh... creo que voy a empezar a dejar de poner esta chorrada.

Ingredientes (para ocho unidades):
Una cucharada de mantequilla con sal
250 grs. de gambas crudas.
4 bollitos de leche grandes o tipo hot-dog.
4 dientes de ajo.
Perejil fresco.
Mezcla de pimientas (negra, verde y roja)
Aceite.
Una pizca de sal.
Mayonesa en envase tipo ketchup.

Preparación:

1.- Todo listo:
-Sacamos las gambas y, en caso de haberlas comprado frescas, las pelamos. Os recomiendo comprarlas ya peladas y congeladas. No es exactamente lo mismo pero te ahorras una barbaridad de trabajo. Una vez las tengamos peladas es interesante cocerlas un poquito para que no nos queden crudas. Basta con que las metáis un segundo en agua caliente o las marquéis en la sartén un instante, lo justo para que dejen de estar transparentes y comiencen a adoptar ese color blanquecino que las caracteriza. En ese momento las sacamos del fuego y las reservamos en un cuenco.
-Picamos el perejil fresco y laminamos muy fino el ajo. Si tenemos algún invitado que no soporte los trozos de ajo u os desagrada a vosotros, siempre podéis utilizar ajo en polvo, aunque no es lo mismo. También podéis mentir como bellacos y decir que el plato lleva ajo en polvo en vez de laminado aunque sea mentira. Yo lo hago.
-Cogemos una bandeja de horno y untamos la base de mantequilla para que no se peguen los panes y nos queden jugositos.

2.- Montando las bollitostas. 
-Precalentamos el horno a 180º unos diez minutos.
-En la bandeja untada de mantequilla ponemos los cuatro bollitos de leche o de hot-dog abiertos en dos (lo que vienen siendo ocho tostas) con la cara interna (por donde las hemos cortado) hacia arriba.
-Le echamos un chorrito de aceite por encima (sólo unas gotas) y vertemos la mayonesa sobre los panes haciendo un zig-zag. Es importante que la mayonesa sea de las que vienen en tarro tipo ketchup, es decir, de las que aprietas el envase y sale un chorrillo; así nos aseguramos de echar la cantidad justa (con un zigzaguéo elegante sobre el pan vamos de sobra). Tampoco compréis una mayonesa demasiado cara ni demasiado fuerte. Con una genérica suavita ya nos vale.
-Sobre la mayonesa ponemos un poco de ajo cortado en láminas finitas o un poco de ajo en polvo, esparcimos un poco de perjil picado y colocamos las gambas amontonadas para que quede aparente.
-Sobre las gambas echamos, en este orden: 
Una pizca de sal;
sobre ésta, un nuevo zigzaguéo de mayonesa;
un buen puñado de ajo (laminado o en polvo);
perejil bien picado;
aceite para que se dore al horno
y otro buen pellizco de la mezcla de pimientas. Si os gusta mucho el picante podéis cambiar la pimienta por un poco de chile picado sin pepitas ni membranas blancas, o tal vez un pellizquito de cayena molida suavizada con pimiento seco.
 
 3.- Al horno:
Con el horno a 180º lo dejamos de cinco a siete minutos más o menos. Cuando veáis que el pan comienza a tostarse por las puntas es el momento de sacarlo.

Trucos:
-Siempre podéis usar tostas de toda la vida: rebanadas de un buen pan de pueblo o de chapata, sin embargo la gracia de estas "bollitostas" está en la mezcla de las texturas: Por un lado crujiente y delicioso en los bordes, por otro jugoso y delicado en la miga, y, finalmente, tierno y buenísimo en las gambas. Ah, y si no lo habéis probado nunca, preparáos para sorprenderos por el sabor de la mayonesa suave al horno, es una delicia.

Combinaciones:
-Está claro que esta receta tiene mil combinaciones. Siguiendo el mismo patrón podéis usar surimi, angulas, rape cocido, langostinos... Pero también podéis cambiar todos los ingredientes y crear vuestras propias bollitostas. Con chorizo carnoso y poco graso, mermelada de tomate y queso curado sale algo realmente especial, y lo mismo sucede con el paté y la cebolla caramelizada y con los champiñones, la crema de vinagre y la carne de caza. Investigad, porque las posibilidades son infinitas y podéis crear algo realmente elegante y que a la vez esté bien bueno.

Alternativa comehierba.
 -Pues la que vosotros queráis. Con calabacín cortado en taquitos, tomate en dados y un poco de cebolla caramelizada, bien regado con pimentón ahumado y sal marina saldréis exitosos, y también podéis usar una mezcla de pimientos asados (verde rojo y amarillo con un poco de ajo), una parrillada de verduras... lo que se os antoje.

Pues ale, ahí os la dejo. Esta vez no tenéis excusa para no probarla en casa, que más sencilla imposible. De verdad que está deliciosa y que el resultado es sorprendente dado lo sencillo de la preparación y lo barato de los ingredientes. Gracias, Patricia, por recordarme hablar de esto, y Shei... buen viaje ^_~

jueves, 5 de agosto de 2010

#3 Gazpachos

Lo prometido es deuda. Después del último plato, contundente como él solo, nada mejor que un gazpachito ligerito para recuperar la forma, ¿no? Eso sí, me refiero al gazpacho andaluz, ya sabéis, esa sopa fría de tomate que las marcas se empeñan en intentar vendernos envasadas una y otra vez con un resultado más que pésimo. Existe otro tipo de gazpacho, el gazpacho manchego: un plato de pastor que lleva tortas de gazpacho (creo que están hechas de harina de pitos, pero ahora mismo no sabría deciros) caza, laurel, aceite... es un plato más propio del invierno, así que en cuanto empiece el frío aparecerá por aquí.

Pero centrándonos en la sopa fría, en el universo de los gazpachos (según se tira por el cinturón de Orión a la derecha nada más llegar al cometa Halley), existe una cantidad casi infinita de posibilidades: Con tomate, con fresas, sin tomate, con zanahoria, doble de vodka... Escribir todas las recetas posibles elaboradas a partir del gazpacho tradicional es casi imposible, o por lo menos un soberano coñazo; aún así, me parece un poco cutre poner tan sólo la del gazpacho de toda la vida, porque total, para eso ya hay mil blogs, ¿no? Por eso vamos a poner unas cuantas para que así, a partir de ahí, podáis realizarle todas las modificaciones que se os ocurran.

Gazpachos 


1.-Gazpacho gaditano

Gazpacho tradicional de Cádiz
Complejidad: 4-5/10
Tiempo: 15 min.
Autor: Puuuf... Vaya usted a saber.


Ingredientes:
1kg. de tomates maduros bien rojos.
2 pimientos verdes.
1 pepino pequeño
2 dientes de ajo.
100 ml. de aceite.
Pan de ayer (Unos cien gramos)
Agua
Vinagre
Sal

La preparación es tan simple como obvia, y no requiere mayor complejidad que tener una buena batidora y una nevera que enfríe rápido.

Paso 1: Preparar las hortalizas y el pan.
Antes que nada cogemos el pan de ayer y lo metemos en agua hasta que esté blandito.
Luego pelamos los tomates y los pimientos. Lo mejor es escalfarlos en agua caliente unos segundos y luego meterlos en agua fría, así se les quita la piel en un santiamén sin tener que utilizar más que los dedos. En el caso de los pimientos, después de escalfarlos quitadles la membrana blanca interior y las pepitas. El método más cómodo es introducir el pulgar por dónde está el rabito para abrirlos, partirlos con las manos y arrancadle la dichosa membrana, que aprendan que con vosotros nu juega nadie. También podéis usar un cuchillo, claro, pero es más lento e infinitamente menos divertido.
Pelamos el pepino con un pelador, que es el mejor aporte de las tiendas de chinos después de los felpudos y las escobillas de baño. Antes costaban una pasta...
Finalmente pelamos los dos dientes de ajo y los machacamos. No es necesario machacarlos, ya que van a ir a la batidora, pero me parece que dan un sabor diferente si lo hacemos. ¿Quién sabe? A lo mejor es paranoia mía.

Paso 2: Bati-bati-batidora...
Cortamos las hortalizas... ¿o son verduras? Bueno, lo que sea, en tacos y las metemos en el vaso de la batidora: el pepino, los pimientos, los tomates y el ajo.
Batimos hasta que quede un buen puré y le echamos el aceite, el pan mojado, un poco de vinagre y un poco de sal (sólo un poco, ya rectificaremos luego)  
Volvemos a batir hasta que esté todo perfectamente mezclado. Nos saldrá una pasta bastante densa, así que ha llegado el momento de echarle el agua. No os compliquéis demasiado la vida: echad agua hasta que alcance la textura que deséeis. Eso sí, tened en cuenta que si váis a servirlo en vaso debe quedar algo más suelto que si lo váis a consumir con cuchara.
Una vez bien batido y con la textura deseada, lo probamos y rectificamos de sal y vinagre. La gente suele usar vinagre de vino blanco o incluso esas chorradas de vinagre de fresas o de vino blanco que tan de moda están últimamente. Yo, personalmente, prefiero un buen vinagre de jerez, aunque eso es cosa vuestra.

Paso 3: y listos.
Ya sólo queda servirlo en un recipiente ancho para que se enfríe antes y meterlo unas horitas en la nevera para que esté bien frío.


2.- Gazpacho "a mi manera".
Tiempo: 10-15 min.
Complejidad: 4/10
Autor: Una variación del de mi madre


Ingredientes:
1kg. de tomates maduros rojos (da igual el tipo, sólo importa que esté bien rojo).
2 dientes de ajo.
1 cebolla.
Sal.
Vinagre de Módena.
Pimienta roja, verde y negra molida.

La preparación es la misma que la del otro, sólo que nos ahorramos las grasas del aceite y el pan, amén de cambiar el pepino por una cebolla (bueno, es que lo otro me da acidez).
Resulta un gazpacho más claro, mucho más intenso y delicioso.
Ideal para echarle una tortilla picada y unos taquitos de jamón de serrano y disfrutar a golpe de cuchara.

3.- Gazpacho elegante
Complejidad: 4-5/10
Tiempo: 15 min.

Ingredientes:
1/5 Kg de tomates
1/5 KG de frutos maduros rojos: Cereza, Sandía, fresas... incluso puede utilizarse remolacha.
1 pimiento verde grande
1 pepino pequeño o media cebolla
1/5 cebolla morada
Agua
100grs. de pan duro humedecido
Aceite
Vinagre
Sal.

Pues lo mismo que el tradicional solo que con frutos rojos. El resultado es impresionante y se ha puesto muy de moda en las ocinas del pijerío. Lo importante es compensar siempre la modernidad con la tradición y respetar las mismas cantidades de fruta que de tomate.
Resulta estupendo acompañado de unos taquitos de persimon, manzana o paraguayos.

4.- Gazpacho crema.
Complejidad: 4/10
Tiempo: 10 min.
Autor: Rafa


Ingredientes:
700-800 gr. tomate tamizado.
1 Pimiento verde grande.
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo
100 ml. vino blanco
6 quesitos en porciones
Perejil fresco
Orégano tostado
Vinagre de jerez
Queso viejo en daditos
Jamón serrano en taquitos
Picatostes (pan frito cortado en taquitos)
Sal.

Elaboración:
-Echamos el tomate tamizado, el pimiento perfectamente pelado y sin pepitas ni membrana, los 3 dientes de ajo machacados y el quesito en el vaso de la batidora y los mezclamos bien.
-Luego echamos un poco de perejil, el vino blanco, un chorrito de vinagre de jerez y un pellizco de sal y volvemos a batir, añadiendo agua si la mezcla espesa demasiado (con medio vaso de agua suele ser suficiente).
-Lo enfriamos en la nevera y lo servimos en plato sopero espolvoreando con los dados de queso, los picatostes, el jamón serrano y adornado con un poco de perejil y orégano. También se le pueden echar unas gotas de salsa de soja al plato para adornar.
Es un plato exquisito, más refinado que el tradicional y que siempre triunfa.


Algunos consejos:
-El tomate es lo más importante del gazpacho, que SIEMPRE sea bien rojo.
-Hay que servirlo SIEMPRE frío. No os cortéis y echadle unos cubitos de hielo a la sopera si queréis que se mantenga frío en la mesa mientras lo servís.
-Acompañadlo de un vino blanco o una cerveza bien fría. Sin alcohol, pues... un ginger ale o un zumo de manzana no demasiado dulce.
-Si tenéis el día tonto, haced la prueba y echadle un vaso de vodka, algo de apio, unas gotas de tabasco y un buen puñado de pimienta negra y verde. Sí, es como zamparse un bloody mary con cuchara, pero está buenísimo.
-Finalmente, si váis a experimentar, hacedlo en pequeñas cantidades por si las moscas.

Alternativa Comehierba: ¿Estáis de guasa? ¡Este es un plato vegano 100%! ahorraos los taquitos de jamón y echadle unos picatostes o algo así.

En fin, con este sí que no tenéis excusa. Ale, probad y ya me diréis que tal.
Oh, y gracias por leer. Pensé que a estas alturas nadie estaría leyendo ^__^.

miércoles, 4 de agosto de 2010

La ecoligera de Daniel

Ya, ya sé que hoy tocaba gazpacho y que esta entrada no es ninguna receta, pero como al final hoy toca piscina con Patri y su argentino, voy a tener que dejar el gazpachito para mañana (y hombre, la idea es poner las recetas que hago ese mismo día). Así que, como voy a repetir el enrollado y voy a dejar el gazpacho para mañana, me voy permitir cascar un poco sobre la estupidez humana.

Y es que... hay tres cosas en este mundo que me molestan de verdad. Bueno, no, cinco. Este... ¿doce?. Oh, de acuerdo, me molesta casi todo, soy la persona más irritable del mundo, pero entre esas cosas hay una que me cabrea una barbaridad, y es que se metan con mi especie (los seres humanos, quiero decir, no la de los tíos calvos con barba, que eso es otra historia). Y si hay algo que se meta de verdad con las personas llamándolas idiotas, imbéciles y riéndose en nuestra cara, esto es la publicidad. Especialmente la que sale en la tele.
¿Me váis siguiendo?
Guay. Precisamente el otro día, justo después de tragarme las dos horas y pico infumables de los Tennembaun, pusieron dos anuncios seguidos que me hicieron reír a carcajadas por no llorar a moco tendido. El primero era de agua, el de la ecoligera de Daniel, ya sabéis cuál os digo, ese en el que sale un mocoso en clase explicando que su familia es super ecológica y ahorra una barbaridad porque compran la garrafa de la marca "x" (que es la forma de decir la marca pero en tapadillo. Así me ahorro tener que escribir Fontvella).
Dejando aparte las ganas de llamar a los de asuntos sociales para que le retiren la custodia a los padres del chiquillo que hace de actor, que en el anuncio está tranformado en un maniquí amanerado tan brutalmente edulcorado que él solito podría cargarse a toda una convención de diabéticos; el hecho es que anuncian el producto como una idea super novedosa porque:
a) tiene 6,25l.
b) está envasada en material ecológico.
c) sale más barata que comprarla a golpe de litros por separado.
Guay.
El segundo anuncio, curiosamente, era el de... no recuerdo su nombre. Esos que dicen que están ahí para controlar que la publicidad sea sana y veraz, para que los canales no se pasen del tiempo fijado y para llevarse las subvenciones de sus primos del gobierno.

Después de estos dos anuncios me levanté y me fui a la cocina para echarle un vistazo a la garrafa de agua que solemos comprar normalmente, una de esas de super que cuesta unos 60 cent.
Descubrí que:
a) tiene 6,5l (un cuarto de litro más que la de "x", que ya hemos dicho que es Fontvella).

b) está envasada en material ecológico.
c) sale más barata que comprarla a golpe de litros por separado.




Así que guay por la novedosa idea de los colegas de la marca x (que sí, sigue siendo Fontvella), que según ellos son los primeros en hacer lo mismo que lleva haciendo mi garrafa desde que empecé a comprarla hace tres años. Bravo por ese ahorro del supuesto 40% al comprar una garrafa de 6,25 litros a 1.40, cuando mi garrafa de 6,5 l. es ecológica, es retornable, y cuesta menos de la mitad: 60 cents.
Y por supuesto, bravo por esos tíos tan majos que se preocupan de que la publicidad sea sana y veraz.
Se están cubriendo de gloria; eso sí, a costa de nuestros bolsillos. Al fin y al cabo, ¿a quién le importa?